El fabricante de
electrodomésticos se acoge al preconcurso de acreedores tras arrastrar 800
millones de deuda. Queda en el aire el futuro de 5.642 empleados
Fagor Electrodomésticos, el símbolo del éxito empresarial de
la Corporación Mondragón (MCC) —el primer grupo de Euskadi y el
décimo de España—, ha hincado la rodilla azotado por la crisis. Cae uno de
los iconos del cooperativismo y de la industria guipuzcoana. El líder
nacional en línea blanca solicitó este miércoles en un juzgado de San Sebastián
un preconcurso de acreedores para tratar de refinanciar una deuda que supera
los 800 millones de euros. Fagor adoptó esta decisión tras fracasar su intento
de que la propia corporación volviera a salir a su rescate, como ya ocurrió en
mayo de este año, con una nueva inyección económica, esta vez de 120 millones.
“Es la peor noticia económica del año” para Euskadi, dijo el portavoz
Gobierno vasco, Josu Erkoreka, para dar una idea de la magnitud de la
situación. Fagor, con 5.642 trabajadores repartidos en 13 plantas en cinco
países, de los que unos 2.000 son socios cooperativistas, quinto fabricante
europeo de electrodomésticos y una cuota de mercado del 16% en España, no ha
podido resistir los efectos de la drástica caída del consumo, la feroz
competencia de bajo coste y los errores en su planificación empresarial. Una
acumulación incesante de pérdidas en su cuenta de resultados desde 2008 le ha
dejado sin liquidez para pagar a sus proveedores.





